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Preguntas frecuentes

En esta página respondemos las dudas más habituales sobre impresión digital de gran formato: qué material elegir, cuánto dura, precios y qué incluyen, normativa y permisos, cómo preparar tu archivo, instalación, usos, tintas, acabados y sostenibilidad. ¿No encuentras tu respuesta? Escríbenos en la página de Contacto y te ayudamos.

Elegir material según mi caso

¿Qué material elijo para una lona que va a estar al sol y al viento en la costa?

Para sol, viento y salinidad de costa, lo mejor es una lona mesh (microperforada) de PVC de buen gramaje, impresa con tinta resistente a los rayos UV y con ojales y refuerzos perimetrales. La microperforación deja pasar el aire y evita el «efecto vela». Pero también puedes utilizar una lona frontlit si no va a tener unas medidas muy grandes, no tendrás problemas.

El ambiente costero (sal y sol intenso) acorta la vida de cualquier impresión, así que conviene priorizar material de calidad y colores no demasiado oscuros, que se decoloran antes. Si necesitas que dure muchos años, valora un soporte rígido tipo dibond en lugar de lona.

¿Qué soporte aguanta mejor el exterior durante varios años?

El soporte más resistente para exterior de larga duración es el dibond (panel de aluminio), con más de 10 años de vida sin tratamientos adicionales. Entre los materiales flexibles, la lona frontlit de buen gramaje y el vinilo polimérico o fundido con laminado aguantan varios años.

El cartón pluma o foam no es válido para exterior permanente: se deforma con la humedad, el sol y el viento. Para durabilidad media a buen precio, el forex/PVC espumado es una opción muy equilibrada.

¿Qué material me conviene si es solo para un evento de un fin de semana?

Para un evento puntual prima lo económico y ligero: lona frontlit para banners y photocall, vinilo monomérico para gráficas pegadas, y cartón pluma/foam para carteles y expositores de stand. Son materiales baratos y suficientes para un uso de pocos días.

Si el evento es en interior (feria, congreso), comprueba si el recinto exige material ignífugo M1 (ver bloque de Normativa).

¿Lona, vinilo o material rígido? ¿Cuál necesito para mi proyecto?

Depende de cómo se vaya a colocar. Lona: para colgar (banners, fachadas, vallas, photocall). Vinilo: para pegar sobre una superficie (paredes, cristales, vehículos, suelo). Rígido (foam, forex, dibond): para piezas que se sostienen solas (carteles, expositores, señalética).

Si no lo tienes claro, dinos dónde irá colocada la gráfica y para cuánto tiempo, y te recomendamos el material exacto.

¿Qué material es el mejor para un cartel de obra que pase dos inviernos?

Para un cartel de obra que aguante dos inviernos, lo ideal es forex/PVC espumado (resistente a la humedad y a los cambios de temperatura, y ligero) o dibond si quieres máxima durabilidad. Si va sujeto a un andamio, usa lona mesh o microperforada.

Evita el cartón pluma: se deforma con la humedad y no soporta el exterior. Para los textos e imágenes, una tinta resistente a UV mantendrá mejor el color durante esos dos inviernos.

¿Qué diferencia hay entre lona frontlit, backlit y microperforada (mesh)?

Frontlit: lona opaca de PVC que se ilumina de frente; es la más usada para banners, vallas y fachadas. Tiene gran resistencia y los colores quedan perfectos. Backlit: lona translúcida pensada para retroiluminar (cajas de luz y rótulos luminosos). Mesh o microperforada: con micro-agujeros que dejan pasar el aire, ideal para mucho viento y fachadas de edificios y recubrimiento de andamios.

¿Qué vinilo elijo: monomérico, polimérico o fundido?

Monomérico: el más económico, para corto plazo y superficies planas (escaparates, promociones). Polimérico: media duración (más de 3 años), buena relación calidad-precio, para flotas y superficies poco curvas. Fundido (cast): máxima calidad y flexibilidad, para curvas y remaches de vehículos.

En exterior y en aplicaciones de uso intenso, casi siempre conviene añadir laminado para proteger la tinta.

¿Qué diferencia hay entre foam, forex, PVC espumado y dibond?

Foam (cartón pluma): ligero y barato, solo para interior porque no se puede mojar. Forex y PVC espumado son lo mismo: resistentes, para interior y exterior, con durabilidad media. Dibond: panel de aluminio, el soporte rígido más premium y duradero (más de 10 años en exterior). Tanto el pvc Forex como el aluminio dibond aguanta la lluvia.

Regla rápida: a más resistencia y mejor acabado, más precio. Para interior económico, foam; para exterior medio, forex; para exterior premium y de larga duración, dibond.

¿Cuál es el material más resistente para exterior permanente?

El más resistente para exterior permanente es el dibond (aluminio composite), con más de 10 años de vida útil sin tratamientos y muy buena resistencia a los rayos UV y a la humedad. Le siguen el forex/PVC espumado y el metacrilato.

¿Qué material es mejor para decoración de interior o cuadros?

Para decoración e impresión artística, el lienzo o canvas (textil de algodón) da el acabado clásico de cuadro. Para un aspecto más moderno y rígido, el dibond o el metacrilato; y para algo económico, el foam. En interior, un acabado mate evita reflejos.

Si el cliente da datos concretos (dónde, cuánto tiempo, presupuesto), personalizamos siempre la recomendación de material.

Durabilidad y garantía

¿Cuánto dura una lona impresa al sol?

Una lona impresa al sol dura, de forma orientativa, entre 2 y 5 años. La duración real depende del gramaje y la calidad de la lona, del tipo de tinta (las UV resisten mejor la decoloración), de los colores del diseño y del clima. En lugares donde le da mucho el sol puede durar menos tiempo y en lugares con sombra o en interiores puede durar 10 años.

En zonas de sol muy intenso todo el año o en ambiente costero (salinidad), la vida útil se acorta. Un laminado protector o un barnizado ayuda a alargar la vida de la impresión.

¿Cuántos años dura un vinilo en exterior sin decolorarse?

Depende del tipo de vinilo: el monomérico aguanta de forma orientativa 1 a 2 años, el polimérico de 3 a 5 años, y el fundido (cast) de 5 a 8 años o más. El laminado protector alarga esa vida al proteger la tinta de los rayos UV.

Estas cifras son aproximadas: el color del diseño, la orientación (sol directo o sombra) y el clima influyen mucho en el resultado.

¿Por qué unos colores se decoloran antes que otros al sol?

Porque los colores oscuros (negro, azul marino, rojo) absorben más radiación y calor, así que se decoloran antes. Los claros (blanco, amarillo) reflejan más luz y aguantan mejor. Por eso un diseño con mucho color oscuro envejece más rápido al sol. Los rojos son los colores que se decoloran antes.

Si la gráfica va a estar expuesta mucho tiempo, conviene tenerlo en cuenta en el diseño y proteger la impresión con laminado UV.

¿El laminado alarga la vida de la impresión? ¿Cuánto?

Sí. El laminado actúa como una capa escudo que protege la tinta frente a los rayos UV, los roces y los productos de limpieza, y puede alargar varios años la vida de la impresión en exterior, además de mejorar el acabado.

Es muy recomendable en vinilos de exterior, de suelo o de mucho uso. La diferencia frente a un vinilo sin laminar es notable, sobre todo en cuanto a mantenimiento del color y resistencia a los arañazos, puede llegar a alargar la vida útil del material hasta en dos años.

¿Qué pasa si no llevo laminado en un vinilo de exterior?

Sin laminado, la tinta queda expuesta y se degrada antes: pierde color por los rayos UV, se raya con el roce y se daña con la limpieza. En exterior, en suelo o en aplicaciones de mucho uso, un vinilo sin laminar dura bastante menos y puede levantarse en los bordes.

Para promociones muy cortas o de interior puede no hacer falta, pero para cualquier uso exigente el laminado compensa.

¿Qué garantía tienen vuestras impresiones de gran formato?

En Imprivic garantizamos la calidad de impresión y de los materiales: si recibes un trabajo con un defecto de fabricación o de impresión, lo revisamos y lo reponemos. La durabilidad en exterior depende del material elegido y de las condiciones de instalación.

La duración de las tintas es de dos años, garantizado por el fabricante, pero duran bastante más dependiendo de la orientación.

Precio y qué incluye

¿Cuánto cuesta el metro cuadrado de lona impresa?

El precio del metro cuadrado de lona impresa varía según el material, la calidad, la cantidad y la urgencia. Como referencia, va de unos 7 € a 40 € el m²; en grandes volúmenes puede bajar de ~7 € el m². Conviene consultar antes de hacer grandes tiradas.

El rango es amplio porque no todas las lonas son iguales: influyen el gramaje, el tipo (frontlit, mesh, backlit), los acabados (ojales, dobladillo, refuerzos) y la cantidad. Una lona básica de evento no cuesta lo mismo que una lona de fachada de alto gramaje con acabados.

Una lona frontlit te puede salir a unos 9 € el m² y la microperforada a unos 10 € el m², pero los precios varían según los metros a imprimir y el tipo de lona (más o menos resistencia). El precio suele incluir los acabados (refuerzos, ojales y vainas).

¿Por qué hay tanta diferencia de precio entre unas webs y otras?

Porque bajo la palabra «lona» se esconden materiales y servicios muy distintos. Cambian el gramaje y la calidad del soporte, el tipo de tinta, si incluye o no acabados (ojales, refuerzos, dobladillo), la calidad de impresión, el plazo y si hay instalación. Un precio muy bajo casi siempre deja fuera parte de eso.

Comparar solo el €/m² engaña. Una web barata puede ofrecer lona de bajo gramaje, sin laminar, sin acabados y con plazos largos; otra incluye material de calidad, ojales, refuerzos y revisión del archivo. Conviene mirar qué entra en el precio, no solo el número.

Imprivic incluye en el precio por metro cuadrado la confección de la lona y los ojales, siempre con lonas de buena calidad y con garantías y certificados.

¿El precio incluye ojales, refuerzos y acabados?

Sí, nuestros precios incluyen acabados como refuerzos, vainas y ojales. En Imprivic el precio del metro cuadrado es con el material terminado y confeccionado: es un servicio completo.

La gente quiere saber exactamente qué entra en el precio, y en Imprivic la respuesta es clara: el precio por m² ya incluye la confección.

¿La instalación está incluida en el precio?

No, la instalación siempre se valora aparte. Una cosa es imprimir y confeccionar y otra es montar. El precio del montaje varía según el lugar de la instalación (por la distancia), la altura a la que se va a colocar (por si hace falta plataforma elevadora) y el tamaño del cartel, porque influye en cuántos montadores se necesitan.

Ofrecemos el servicio de instalación en toda España, con montadores propios, pero es un servicio que se presupuesta aparte.

¿Baja el precio si pido más cantidad o más metros?

Sí. En impresión de gran formato, el precio por metro cuadrado baja de forma notable al aumentar la cantidad de metros del pedido, porque se reparten los costes de preparación y se optimiza el material. A más volumen, mejor precio unitario.

Tenemos un pedido mínimo de 25 €; a partir de ahí el precio varía por tramos (por ejemplo: de 2 a 10 metros a 9 €, de 20 a 40 metros a 8 €).

Los costes fijos de un trabajo (preparación de archivo, montaje de máquina, mermas) se diluyen cuanto mayor es el pedido. Por eso un pedido grande tiene un €/m² mucho más bajo que una sola pieza.

¿Cuánto cuesta más un pedido urgente?

En nuestra web hay precios según el plazo en el que quieras recibir el pedido; lo normal es que los trabajos en 24 horas salgan algo más caros, pero consúltanos porque con clientes habituales tenemos excepciones.

¿Qué factores hacen que suba el precio de una impresión?

Suben el precio: el material elegido (un dibond cuesta más que una lona básica), el gramaje y la calidad, los acabados (laminado, ojales, dobladillo, corte de formas), la tinta, la cantidad (a menos cantidad, más caro por unidad), la urgencia del plazo y, si la hay, la instalación. A más exigencia, más precio.

En la mayoría de los casos lo que más encarece es el manipulado del material. Por ejemplo, la impresión en cartón se encarece si hay que troquelarla y manipularla para hacer un expositor o un mueble de cartón. El aluminio dibond se encarece si hay que fresarlo para darle forma o plegarlo. Lo que siempre encarece es la manipulación, y también añadir acabados tipo laminados o barnices para alargar la duración.

Normativa, permisos y seguridad

¿Necesito permiso del ayuntamiento para colgar una lona en mi fachada?

En la mayoría de los casos no hace falta, pero la publicidad exterior en fachada es competencia municipal, así que conviene informarse antes. Confirma en tu ayuntamiento si necesitas licencia, pagar una tasa o, en lonas grandes, aportar documentación técnica de la instalación.

No existe una ley estatal única: cada municipio aprueba su propia ordenanza y decide qué se puede colocar, dónde y con qué tamaño. Si el edificio está protegido (patrimonio), hacen falta permisos adicionales. Lo más seguro es consultar la ordenanza de tu ayuntamiento antes de imprimir e instalar.

¿Es obligatoria la lona ignífuga M1 para ferias y stands?

En la mayoría de ferias y recintos cerrados, sí. Los pabellones y espacios de eventos suelen exigir que las lonas, moquetas y estructuras tengan clasificación de reacción al fuego M1 (o su equivalente europeo) para garantizar la seguridad contra incendios.

El requisito exacto lo fija cada recinto, no una norma única, así que antes de producir conviene pedir a la organización su normativa de montaje y, si hace falta, el certificado del material. En Imprivic podemos imprimir sobre lona ignífuga M1 para que tu gráfica cumpla sin problemas.

¿Qué clasificación al fuego me piden para un evento en interior?

Para interiores y eventos lo más habitual es que pidan material clasificado M1, que indica un material no inflamable según la normativa de reacción al fuego. Es la clasificación estándar para lonas y gráficas en espacios cerrados con público.

La escala española (M0 a M4) va de no combustible (M0) a fácilmente inflamable (M4); M1 significa «no inflamable». En algunos recintos se piden las euroclases europeas (A, B, C…). Como el requisito depende del recinto y del uso, solicita siempre la clasificación concreta a la organización o al ayuntamiento antes de imprimir.

¿Qué normativa hay para publicidad exterior en España?

No hay una única ley estatal: la publicidad exterior se regula mediante ordenanzas municipales. Cada ayuntamiento decide qué soportes se permiten, dónde, con qué tamaño, y qué licencia y tasa se exigen.

A las ordenanzas municipales se suman las normas de patrimonio (para edificios protegidos) y las exigencias de seguridad y reacción al fuego de los materiales (clasificación M1 y similares). Por eso, antes de cualquier instalación grande, conviene revisar la ordenanza local y, en estructuras importantes, contar con documentación técnica que acredite su estabilidad.

¿Puedo poner una lona en un andamio de obra? ¿Qué necesito?

Sí, es uno de los usos más habituales de la lona mesh o microperforada de gran formato, que deja pasar el aire y evita el «efecto vela». Necesitas licencia municipal, que el material cumpla la reacción al fuego exigida y, según el tamaño, documentación técnica.

Cubrir un andamio con lona durante una rehabilitación es muy común, y en muchos municipios se permite incluir publicidad en ella para ayudar a financiar la obra, siempre con licencia. Como cada ayuntamiento tiene sus condiciones (tamaño, duración, contenido), consulta la ordenanza local antes de encargar la lona.

Preparar el archivo

¿En qué formato y resolución tengo que enviaros el archivo?

Envíanos el archivo en PDF de alta calidad (o TIFF/JPG sin comprimir) en modo de color CMYK, con el texto trazado o las fuentes incrustadas y un sangrado de 3-5 mm por lado. La resolución recomendada es 150 ppp a tamaño real; en piezas muy grandes que se ven de lejos, basta con menos.

Para gran formato, el PDF es el formato más seguro porque conserva las medidas, los colores y la tipografía. Si trabajas en Photoshop, guarda en TIFF o JPG a máxima calidad; si usas Illustrator o InDesign, exporta a PDF/X. Mándalo siempre en CMYK (no RGB) para evitar sorpresas de color, y a tamaño real o a escala proporcional (1:10, por ejemplo) indicando la escala. Si tienes dudas con un archivo concreto, envíanoslo y lo revisamos antes de imprimir.

¿Qué es el sangrado y cuánto tengo que dejar?

El sangrado es un margen extra de color o imagen que se añade alrededor del diseño y que se recorta al cortar la pieza. Sirve para que no aparezcan líneas blancas en los bordes. En gran formato se recomienda dejar de 3 a 5 mm por lado, y más en piezas que se montan o se cosen.

Si tu diseño llega justo al borde (un fondo de color, una foto a sangre), necesitas ese margen extra para que, aunque el corte se desvíe un par de milímetros, no quede un filo blanco. Además del sangrado, deja un margen de seguridad hacia dentro (textos y logos a 1-2 cm del borde) para que no se corte nada importante. En lonas con ojales o dobladillo, consúltanos el sangrado porque depende del acabado.

¿Por qué mi diseño salió con colores distintos a los de mi pantalla?

Porque tu pantalla emite luz y usa color RGB, mientras que la impresión usa tinta y color CMYK. Son dos sistemas distintos: la pantalla muestra más colores y más brillantes de los que se pueden imprimir, así que al pasar a tinta los tonos más vivos se apagan un poco. Es normal y se puede prever.

La pantalla ilumina el color desde dentro, por eso siempre se ve más luminoso y saturado. La tinta, en cambio, refleja la luz del ambiente. Los azules eléctricos, los verdes flúor y los naranjas muy vivos son los que más cambian. Para evitar sorpresas, diseña directamente en CMYK y, si un color es crítico (el de tu marca, por ejemplo), indícanoslo o pídenos una prueba de color antes de tirar toda la producción.

¿Por qué mi azul salió morado? (RGB frente a CMYK)

Es el caso más típico de RGB a CMYK. Los azules intensos en RGB (los de pantalla) no existen igual en tinta, y al convertirlos el sistema añade magenta, así que viran a morado o violeta. La solución es definir el azul directamente en CMYK, bajando el magenta, antes de enviar el archivo.

El azul es el color que peor sobrevive a la conversión. Un azul de pantalla brillante puede contener mucho componente que, al imprimirse, tira hacia el violeta. Para un azul limpio en impresión, usa valores CMYK con mucho cian, magenta moderado y nada de amarillo (por ejemplo, un azul tipo C100 M70 Y0 K0 sale limpio). Si el azul es el de tu logo o marca, dínoslo y lo ajustamos para que salga fiel.

¿Por qué se ve pixelada la impresión si en mi pantalla estaba nítida?

Porque en pantalla la imagen se ve pequeña y a baja resolución se aprecia bien, pero al ampliarla a gran formato se «estiran» los píxeles y aparecen dentados o borrosos. El archivo no tenía resolución suficiente para el tamaño final. La solución es partir de una imagen con suficientes píxeles o vectorial.

La nitidez no depende de cómo se ve en tu monitor, sino de cuántos píxeles tiene la imagen en relación con el tamaño impreso. Una foto descargada de internet o sacada de redes sociales suele ser pequeña y, ampliada a varios metros, se pixela. Los logos y textos conviene tenerlos en vectorial (Illustrator, PDF), porque se amplían sin perder calidad. Si nos mandas el archivo, te decimos si tiene resolución suficiente antes de imprimir.

¿Qué resolución necesito según el tamaño y la distancia de visión?

Depende de la distancia desde la que se verá la pieza. A tamaño real (1:1) y de cerca, se recomiendan unos 150 ppp. En gran formato que se ve de lejos —una valla, una fachada— bastan 72 ppp o menos, porque la distancia disimula la falta de detalle. Cuanto más lejos, menos resolución hace falta.

La regla es sencilla: a más distancia de visión, menos resolución necesitas. Un cartel que se mira a 50 cm pide 150 ppp; un banner de feria a 2-3 metros funciona bien con 100-150 ppp; una lona de fachada que se ve a 20 metros sale perfecta con 50-72 ppp. Esto también ayuda a que el archivo no sea enorme e inmanejable. Si nos dices el tamaño final y dónde irá colocada, te confirmamos la resolución mínima.

¿Podéis revisar mi archivo antes de imprimir?

Sí. Antes de imprimir revisamos que el archivo tenga la resolución, el modo de color (CMYK), el sangrado y las medidas correctas, y te avisamos si detectamos algo que pueda salir mal. Así evitas reimprimir y pagar dos veces. Envíanoslo y te confirmamos si está listo o qué hay que ajustar.

En Imprivic, todos los archivos se revisan para que las impresiones tengan el tamaño, los colores y la resolución apropiados.

Aplicación e instalación

¿Puedo colocar yo mismo el vinilo o la lona, o necesito un profesional?

Depende del tamaño y la superficie. Las piezas pequeñas y planas (un vinilo de escaparate, un cartel, un banner con ojales) puedes colocarlas tú siguiendo unas pautas básicas. Para superficies grandes, vehículos, fachadas o lonas en altura, conviene un instalador profesional por seguridad y acabado.

Un vinilo de hasta 1 metro sobre una superficie lisa y limpia es asumible para cualquiera con paciencia, una espátula y la técnica de la bisagra. A partir de ahí, el riesgo de burbujas, arrugas y desperdicio de material sube mucho. En rotulación de vehículos, lonas de fachada, escaparates grandes o cualquier trabajo en altura, el instalador profesional garantiza el resultado y la seguridad, y suele salir más barato que reimprimir por un montaje fallido. Además, tenemos un vinilo especial de fácil aplicación que puede colocar cualquier persona: no tiene adhesivo, está formado por microventosas y, si te equivocas, puedes rectificar el montaje. Está indicado para superficies planas como cristales, chapas o paredes.

¿Se puede pegar vinilo en una pared con gotelé o rugosa?

Sobre gotelé o paredes muy rugosas el vinilo estándar no agarra bien: solo toca las puntas de la textura, se despega y deja burbujas. Para esas superficies existen vinilos especiales de empapelar (tipo «wall») de mayor adhesivo y grosor, o la opción de alisar antes la pared. En liso siempre agarra mejor.

El gotelé es el gran enemigo del vinilo: como la superficie no es plana, el adhesivo apenas contacta y la pieza acaba levantándose. Hay vinilos murales específicos diseñados para cierta rugosidad, pero ni esos garantizan un acabado perfecto sobre gotelé pronunciado. Las alternativas son alisar/enlucir la pared antes, o usar otros soportes (un panel rígido tipo forex atornillado, un cuadro en dibond o canvas). Dinos cómo es tu pared y te recomendamos la mejor opción.

¿Puedo pegar vinilo sobre una pared recién pintada?

No de inmediato. La pintura nueva sigue curando y soltando disolventes durante semanas; si pegas el vinilo antes, no agarra bien y puede levantar la pintura al retirarlo. Espera al menos 3-4 semanas (mejor 4) desde el pintado antes de aplicar el vinilo sobre una pared recién pintada.

Aunque la pintura esté seca al tacto en horas, tarda semanas en curar del todo. Si aplicas el adhesivo antes de tiempo, los disolventes que aún se evaporan impiden una buena adhesión y, al despegar, te puedes llevar trozos de pintura. La recomendación general es esperar 3-4 semanas con pinturas plásticas convencionales y asegurarte de que la pared esté limpia, seca y sin polvo. Si tienes prisa, consúltanos según el tipo de pintura.

¿Cómo aplico un vinilo grande sin que salgan burbujas?

Limpia y seca bien la superficie, usa la técnica de la bisagra (fija el centro con cinta y ve retirando el papel protector poco a poco), puedes pulverizar un poco de agua con una gota de jabón neutro sobre el adhesivo y aplica desde el centro hacia los bordes con una espátula de fieltro, en pasadas firmes y solapadas. Si sale una burbuja, pínchala con una aguja y alísala.

Las burbujas salen por aire atrapado, suciedad o ir demasiado rápido. Pasos clave: 1) superficie limpia, sin polvo ni grasa; 2) marca la posición con cinta de carrocero; 3) divide el trabajo con una «bisagra» de cinta para no pegarlo todo de golpe; 4) retira el papel protector progresivamente mientras alisas con la espátula del centro hacia fuera; 5) las burbujas pequeñas se pinchan con una aguja fina y se expulsan. La aplicación en húmedo (con agua jabonosa) facilita reposicionar en piezas grandes.

¿Cómo quito un vinilo sin dañar la pintura de la pared?

Calienta el vinilo con un secador para ablandar el adhesivo y tira despacio, en un ángulo bajo (casi paralelo a la pared) y de forma continua. El calor es la clave: sin él, el vinilo se rompe a trozos y arrastra pintura. Los restos de cola se quitan con un limpiador específico o alcohol.

El calor reblandece el adhesivo y permite que el vinilo salga de una pieza sin tirones bruscos. Ve por zonas, recalentando según avanzas, y tira siempre en ángulo cerrado. En paredes pintadas hay siempre algo de riesgo (depende de la calidad y antigüedad de la pintura): cuanto más reciente y de peor calidad la pintura, más probabilidad de marcas. Para la cola residual, usa un quitaadhesivos o alcohol isopropílico y un paño suave. En vinilos antiguos resecos el proceso es más lento.

¿Cuántos ojales necesita una lona según su tamaño?

La regla habitual es un ojal en cada esquina y luego uno cada 40-50 cm por todo el perímetro. Por ejemplo, una lona de 2 x 1 m lleva unos 10-12 ojales; una de 3 x 2 m, unos 18-20. A más viento o más tamaño, más juntos van los ojales para que la lona no se deforme.

Los ojales reparten la tensión y evitan que la lona se rasgue o haga «vela». Para interiores o piezas pequeñas puedes espaciarlos algo más (cada 60 cm); para exterior con viento, ponlos cada 30-40 cm y refuerza el perímetro con dobladillo. En lonas muy grandes o de fachada se combinan ojales con cinta de refuerzo y, a veces, con cuerda perimetral. Cuando nos pidas la lona, dinos dónde irá y cómo la vas a sujetar y calculamos los ojales por ti.

¿Cómo mido bien una fachada para pedir la lona a medida?

Mide el ancho y el alto del hueco real donde irá la lona con cinta métrica o medidor láser, toma varias medidas (arriba, medio, abajo) porque las fachadas no son perfectas, y quédate con la menor. Indícanos esa medida final y cómo la vas a sujetar (ojales, bastidor) para calcular dobladillos y ojales.

Errores típicos: medir solo en un punto, olvidar restar marcos o salientes, y no contar el sistema de sujeción. Consejos: usa medidor láser para alturas grandes, mide siempre ancho x alto en metros con dos decimales, anota si hay obstáculos (canalones, ventanas) y haznos una foto del lugar. Nosotros añadimos el dobladillo y los ojales sobre tu medida limpia. Si tienes dudas o es una fachada complicada, lo ideal es una visita o que nos pases plano/fotos.

¿Qué herramientas necesito para instalar yo el vinilo?

Lo básico: espátula de fieltro (o rasqueta con fieltro para no rayar), cinta de carrocero para posicionar, cúter o tijeras, metro, un trapo limpio, una espátula tipo tarjeta de crédito y, para piezas grandes, agua jabonosa en espray para la aplicación en húmedo. Un secador o pistola de calor ayuda en curvas y para retirar vinilos.

La espátula de fieltro es imprescindible para expulsar el aire sin rayar el vinilo. La cinta de carrocero te permite marcar la posición y hacer la «bisagra». El cúter de precisión sirve para rematar bordes y esquinas. Para superficies grandes o curvas, la pistola de calor moldea el material; y la aplicación en húmedo (unas gotas de jabón en agua) te da margen para reposicionar antes de que agarre del todo. Con eso cubres la mayoría de instalaciones sencillas.

Usos concretos

¿Qué material uso para rotular mi coche o mi furgoneta?

Para rotular un vehículo se usa vinilo de fundición (cast) o, para trabajos más sencillos y planos, vinilo polimérico, siempre con laminado de protección. El vinilo fundido es el más flexible y se adapta a curvas y remaches sin levantarse, ideal para un rotulado integral o «car wrapping».

La rotulación de vehículos exige un vinilo que aguante sol, lavados, roces y, sobre todo, las curvas de la carrocería. El vinilo monomérico no sirve aquí: se encoge y se despega. El polimérico vale para laterales planos y textos; el fundido (cast) es el estándar profesional para envolturas completas y zonas con relieve. En todos los casos, el laminado protege la tinta de los rayos UV y alarga la vida. La instalación profesional es muy recomendable en vehículos.

¿Qué vinilo aguanta mejor las curvas y remaches de un vehículo?

El vinilo de fundición (cast) es el que mejor aguanta curvas, remaches y relieves. Es muy fino y flexible, tiene «memoria» reducida (no intenta volver a su forma plana) y, con calor, se adapta a huecos y aristas sin levantarse. Es el material estándar del car wrapping profesional de larga duración.

La clave está en cómo se fabrica: el vinilo fundido se cuela en estado líquido, lo que le da máxima flexibilidad y estabilidad dimensional. Por eso se moldea sobre remaches y curvas pronunciadas con pistola de calor y se queda fijo. El polimérico aguanta curvas suaves pero no relieves marcados, y el monomérico directamente no es apto. Para un vehículo que quieras varios años impecable, fundido + laminado fundido es la combinación correcta.

¿Qué material va en un escaparate sin perder la luz de dentro?

Para decorar un escaparate dejando pasar la luz y la visión se usa el vinilo microperforado (tipo «one way vision»): desde fuera se ve la imagen y desde dentro se ve la calle. Si solo quieres un motivo o textos, el vinilo de corte o el vinilo transparente impreso mantienen la luminosidad del local.

Tienes varias opciones según lo que busques. El microperforado (one way vision) cubre todo el cristal con imagen pero deja ver y entrar luz desde dentro: ideal para promociones a pantalla completa. El vinilo de corte (letras y formas sin fondo) personaliza sin tapar el escaparate. El vinilo transparente imprime sobre fondo claro manteniendo la transparencia. Y el vinilo esmerilado (efecto ácido) da privacidad parcial dejando pasar la luz. Dinos qué efecto quieres y te recomendamos el exacto.

¿Qué material uso para vinilo de suelo que se pueda pisar y no resbale?

Para suelo se usa un vinilo específico de pavimento con laminado antideslizante certificado (clase R9-R11 según la norma de resbaladicidad). Ese laminado texturizado resiste el paso de personas, la limpieza y aporta agarre. No vale un vinilo de pared normal: se raya, resbala y se levanta enseguida.

El vinilo de suelo tiene dos partes clave: un adhesivo reforzado que aguanta el pisado y un laminado antideslizante que da seguridad y protege la tinta. La resbaladicidad se mide por clases (R9 a R13) o por el método del péndulo; para interior comercial suele bastar R9-R10 y para zonas húmedas o exterior se pide más. Para exterior, además, el conjunto debe ser apto a intemperie. Dinos dónde irá (interior seco, entrada, zona húmeda, exterior) y te indicamos la clase antideslizante adecuada.

¿Qué necesito para un roll-up o un photocall?

Para un roll-up necesitas la gráfica impresa en lona o film específico (normalmente con acabado mate antirreflejos) más la estructura enrollable de aluminio. Para un photocall, una lona frontlit o un panel rígido con tu diseño, más el soporte (estructura tubular o bastidor). Ambos se piden a la medida del soporte.

El roll-up es el expositor enrollable clásico de ferias y recepciones: ligero, portátil y reutilizable cambiando solo la gráfica. Suele imprimirse en un film opaco que no transparenta la luz. El photocall es el fondo para fotos en eventos: puede ser lona tensada en estructura tubular o panel rígido, y conviene acabado mate para evitar reflejos del flash. En ambos, define bien las medidas del soporte y deja los textos importantes lejos de los bordes. Te podemos preparar gráfica y estructura.

¿Qué material es mejor para un cartel de menú o precios en exterior?

Para un cartel de menú o precios en exterior, lo mejor es un soporte rígido resistente a la intemperie: forex/PVC espumado o dibond, con laminado para proteger del sol y la lluvia. Si necesitas cambiar precios a menudo, valora una funda o metacrilato con hoja intercambiable. Evita el cartón pluma: no aguanta el exterior.

Para algo permanente y de buena imagen, el dibond es el más duradero; el forex es una opción equilibrada en precio. Ambos van mejor con laminado o tinta UV para que el sol no decolore los precios. Si los precios cambian con frecuencia, una vitrina o un portamenús de metacrilato con láminas intercambiables te ahorra reimprimir el cartel entero. Dinos si es fijo o cambiante y cuánto tiempo debe durar y te damos la solución más rentable.

Tintas y acabados

¿Qué diferencia hay entre tinta ecosolvente, UV y látex?

Son tres tecnologías de tinta. La ecosolvente es versátil y económica, con buena resistencia exterior pero necesita secado/ventilación. La UV se cura al instante con luz ultravioleta, imprime sobre casi cualquier material y es muy resistente. La látex (base agua) es inodora, ecológica y muy indicada para interiores con personas.

Ecosolvente: gran relación calidad-precio, buena durabilidad en exterior, ideal para vinilos y lonas; desprende algo de olor al imprimir y conviene dejarla airear. UV: la tinta se solidifica con luz UV nada más imprimirse, permite imprimir sobre rígidos (dibond, metacrilato, madera) y es muy resistente a la abrasión y al sol. Látex: base agua, sin olores ni compuestos agresivos, perfecta para interiores sensibles (hospitales, colegios, hostelería) y muy buena calidad fotográfica. La elección depende del soporte, el uso y dónde irá colocada la pieza.

¿La impresión huele? ¿Es segura para interior con niños o mascotas?

Recién impresa puede desprender un ligero olor que desaparece al airearla unas horas, sobre todo con tinta ecosolvente. Para interiores con niños, mascotas o espacios sensibles, lo más recomendable es la tinta UV (la que usamos en Imprivic), prácticamente inodora y segura una vez curada.

El olor depende de la tinta. Las ecosolventes «eco» tienen muy bajo nivel de disolvente, pero pueden oler levemente las primeras horas; ventilando, desaparece. La tinta UV está pensada para entornos con personas: queda totalmente curada y estable al salir de la máquina, y muchas cuentan con certificaciones de baja emisión (tipo GREENGUARD) aptas para colegios y hospitales. La látex (base agua, sin disolventes) es otra tecnología del sector con el mismo enfoque, aunque en Imprivic imprimimos con UV. Para una habitación infantil, mural escolar o local de hostelería, pídenos impresión en UV.

En Imprivic imprimimos con tintas UV y tintas ecosolventes que son inocuas para niños y mascotas, aunque no son aptas para contacto con alimentos.

¿Qué acabados puedo elegir (brillo, mate, satinado)?

Los acabados habituales son brillo, mate y satinado. El brillo realza los colores y da viveza, pero refleja la luz. El mate elimina reflejos y se ve elegante, ideal para interiores y zonas muy iluminadas. El satinado es el punto intermedio: algo de brillo sin reflejos molestos. Se aplican como laminado o barniz.

La elección depende de dónde irá la pieza y del efecto que busques. Brillo: máxima saturación de color, perfecto para fotografía e impacto visual, pero evita ponerlo donde dé mucha luz directa porque deslumbra. Mate: sin reflejos, lectura cómoda, aspecto premium y disimula huellas; muy usado en interiorismo, cuadros y photocalls. Satinado: equilibrio entre ambos. Estos acabados suelen venir con el laminado, que además protege la impresión. Dinos la ubicación y la iluminación y te recomendamos el acabado.

¿Qué es laminar y cuándo me conviene?

Laminar es aplicar una fina capa protectora transparente sobre la impresión. Actúa como escudo frente a los rayos UV, los roces, el agua y los productos de limpieza, y además define el acabado (brillo, mate o satinado). Te conviene en exterior, en suelos, en vehículos y en cualquier pieza de mucho uso o que deba durar.

El laminado alarga notablemente la vida de la impresión y mantiene el color más tiempo, sobre todo al sol. Es prácticamente obligatorio en vinilo de suelo (para que no se raye ni resbale), en rotulación de vehículos (roces y lavados), en exterior de larga duración y en piezas que se tocan o limpian a menudo. Para una promoción muy corta o un interior sin desgaste puede no hacer falta. En la práctica, si la pieza «sufre» o debe durar, lamínala: compensa frente al coste de reimprimir.

Sostenibilidad

¿Tenéis lonas o materiales sin PVC / ecológicos?

Sí, tenemos materiales ecológicos como lonas ecológicas, policarbonatos o cartón impreso; si quieres, te aconsejamos el material según lo que vayas a imprimir. Como referencia, las alternativas ecológicas al PVC más habituales son la lona de poliéster reciclable (PET nº 1), la lona TNT (tejido no tejido) y el polipropileno alveolar, todas reciclables y aptas para interior y exterior moderado.

Cada vez más clientes (sobre todo marcas y trade marketing) piden materiales sin PVC por sostenibilidad.

Disponemos de diferentes materiales ecológicos, entre los que destacan papeles, lonas, textiles, polipropilenos y cartones de diferente tipo (cartón microcanal, cartón doble canal y cartón nido de abeja).

¿La lona ecológica aguanta lo mismo en exterior que la de PVC?

Depende del material. Las lonas ecológicas (poliéster reciclable, TNT) rinden muy bien en interior y en exterior moderado o de media duración, pero la lona de PVC de buen gramaje sigue siendo algo más resistente en exterior intenso y prolongado (sol fuerte, viento, lluvia constante). Para campañas y eventos, la eco cumple de sobra.

No es que la eco sea «peor», es que está pensada para otro uso. Para interior, ferias, decoración y campañas de temporada, las opciones sin PVC ofrecen un acabado y durabilidad excelentes. Para una lona de fachada permanente expuesta años al sol y la sal, el PVC de alto gramaje aún aguanta más. La clave es elegir el material según el tiempo de exposición. Dinos cuánto debe durar y dónde irá y te recomendamos la opción eco adecuada.

¿En qué contenedor tiro una lona o un material impreso viejo?

Depende del material. La lona de PVC no es reciclable en los contenedores domésticos: debe llevarse a un punto limpio. La lona TNT y muchos plásticos de impresión van al contenedor amarillo (envases). El cartón pluma y soportes mixtos, al punto limpio. Si dudas, el punto limpio es siempre la opción segura.

Como guía: PVC → punto limpio (no reciclable en casa); poliéster/PET reciclable y TNT → contenedor amarillo; papel/cartón sin plastificar → azul; piezas con aluminio (dibond) → punto limpio para separar materiales. Reutilizar la lona (bolsas, toldos, protección) también es una opción antes de tirarla. Ante la duda, llévalo al punto limpio de tu municipio.

¿Vuestras tintas son ecológicas?

Sí, todas nuestras impresiones se fabrican con tintas ecológicas. Como referencia, las tintas más respetuosas son las UV (curado instantáneo, sin emisiones de disolvente) y las látex (base agua, sin disolventes agresivos). Muchas cuentan con certificaciones de baja emisión.

Utilizamos tintas UV y tintas ecosolventes con certificación GREENGUARD.